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ColecciónNiños que no comen: 10 razones más frecuentes
Es posible que te sorprendas de por qué tu hijo se niega a comer y de cómo se puede cambiar la situación haciendo algunos sencillos ajustes. Niños que no comen: Razones y cómo conseguir que coman de nuevo No hay nada como pas ar tiempo preparando, cocinando y sirviendo una comida, solo para que tu hijo levante la nariz y empuje su plato. Ugh, muchas perso…
BABYCOCINA· cocina realLa selección BABYCOCINA
No hay nada como pasar tiempo preparando, cocinando y sirviendo una comida, solo para que tu hijo levante la nariz y empuje su plato. Ugh, muchas personas pasan por esto y saben lo frustrante que resulta. Sin embargo, hay que aprender a no tomarlo personalmente (lo cual es difícil), y saber las razones más comunes por las que esto sucede.
Estas son las principales razones por las que tu hijo se niega a comer en las comidas y qué puedes hacer al respecto:
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Cada idea, con su ficha
Abre una propuesta, revisa sus ingredientes y sigue el paso a paso sin salir de esta página.
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1. Se siente presionado:
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2. Siente q ue no tiene voz:
Existen investigaciones que apuntan a que los niños comen mejor cuando ayudan a comprar, preparar, cocinar o servir su propia comida. Por eso es importante incluir a los niños en la preparación de comidas, incluso hacer que mezclen los ingredientes o pongan la mesa puede servir de ayuda. Aunque los padres son en última instancia los que diariamente están a cargo del "qué" habrá de comer, los niños pueden sentir cierto rechazo a la comida si los padres no los incluyen en la elección de los alimentos de vez en cuando. Pueden aburrirse de lo que se les da de comer, o tal vez no les gusta la forma en que colocan sus alimentos en el plato.
Aquí te explicamos cómo solucionarlo: sabemos que es importante establecer límites saludables y cumplir con la responsabilidad del "qué, cuándo y dónde", pero también está bien dejar que tus hijos sean parte de este proceso, especialmente cuando se trata del "qué". Hay algunas maneras de incluir a tus hijos en el proceso de comida, y todas tienen algo en común: se les da a los hijos opciones estructuradas. La elección estructurada es clave cuando se trata de alimentar a los niños. Se les da algo de voz y los hijos se sienten como si tuvieran un poco de control, permítele a tu hijo tener el control de vez en cuando.
Algunas de estas estrategias funcionarán mejor en niños más pequeños y otras en niños mayores.
Compras: llévalo de compras y pregúntale qué quiere probar de cada sección. Proporciónale 2 ó 3 opciones en cada sección de la tienda de comestibles. Podrías decir algo como "¿quieres probar kiwis, naranjas o moras esta semana?". O si está comprando verduras, podrías decir "¿quieres probar coliflor, berenjenas o pimientos rojos esta semana?"
Planificación de comidas: deja que tu hijo ayude a planificar las comidas de la semana o incluso lo que tendrá de aperitivo esa tarde. Si planeas tú la comida, podrías decir "el miércoles, vamos a comer salmón". ¿Con qué te gustaría acompañarlo? ¿Con arroz, quinoa o pasta?. Y qué pasa con las verduras ... podríamos hacer espárragos, ensalada César o verduras al horno, ¿qué prefieres?
Si es hora de la merienda, puedes preguntarle a tu hijo "¿te gustaría comerte un yogurt con una pera o un plátano con un poco de queso?".
Preparación: Podrías decir "es hora de ayudarme a preparar la cena" y preguntarle a tu hijo si quiere lavar las frutas y verduras, mezclar los ingredientes o poner la mesa. Déjalo decidir qué le resulta más divertido (¡o podrán elegir más de una opción!).
En evidente que involucrar a tu hijo en la planificación, preparación y cocción de comidas puede hacer que el proceso sea más largo y tal vez un poco más frustrante. Pero los beneficios son enormes y vale la pena. La paciencia es la clave.Contexto editorial
3. Está aburrido:
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4. Simplemente no tiene hambre:
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5. Está distraído:
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Propuesta 6
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6. Las porciones son demasiado grandes:
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7. No se siente bien:
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8. Demasiada leche o zumo:
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9. Hay demasiados bocadillos:
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